21 de Septiembre: Día Mundial del Alzheimer. Las asociaciones concentran sus esfuerzos en concientizar a la sociedad acerca de esta enfermedad. Se estima que hay 24 millones de personas en todo el mundo que actualmente padecen demencia.
Uno de cada ocho adultos mayores de 65 años argentinos padecen Alzheimer. Las estimaciones indican que en 2050 habrá aproximadamente 500.000 pacientes con Alzheimer en Argentina. Por ello, resulta vital difundir conocimientos sobre detección temprana y los avances de la enfermedad.
Memoria y razón
La demencia no es una enfermedad específica sino un grupo de trastornos caracterizados por el deterioro de al menos dos funciones cerebrales: la memoria y la razón, que afectan la capacidad para desarrollar las actividades de la vida diaria de quien la padece.
Dentro de las enfermedades neurológicas, el Alzheimer es la causa de demencia más frecuente. Si bien la edad de inicio ronda los 65 años, investigaciones reciente marcan que entre 10 a 15 años antes ya han comenzado los cambios en el cerebro que posteriormente ocasionarán los síntomas.
¿A qué síntomas debemos estar atentos?
- Alteración de memoria. Dificultad para recordar eventos recientes. El paciente repite o pregunta varias veces lo mismo.
- Dificultad para encontrar palabras adecuadas o para nombrar objetos.
- Cambios marcados en la forma habitual de ser: apatía, depresión, desinhibición, irritabilidad.
- Dificultad para llevar a cabo acciones o para tomar decisiones.
- ¿Qué se debe hacer? Como primera medida, consultar a un especialista, generalmente, neurólogo o gerontólogo.
Las claves para prevenirlo
Hay seis hábitos saludables que pueden ser el escudo protector de la salud del cerebro:
- Mantenerse estimulado cognitivamente
- Alimentarse de manera saludable
- Controlar los factores de riesgo cardiovascular
- Realizar actividad física
- Conservar el bienestar emocional
- Mantener la actividad social
Los siete factores de riesgo son: sedentarismo, tabaquismo, hipertensión, obesidad en la adultez, diabetes, depresión y baja educación formal. En todos los casos, se trata de factores modificables, por lo que mediante diferentes iniciativas se podría disminuir el riesgo de Alzheimer.
Detección temprana
Un diagnóstico precoz y acertado es fundamental, ya que permite al médico recomendar modificaciones del estilo de vida, brindar un pronóstico y posibilitar que el paciente tome decisiones respecto a pautas de manejo futuro. También es importante para prevenir riesgos que pudieran depender de olvidos u otros síntomas cognitivos.
