Dra. Andrea Bruni
Médica Especialista en Anatomía Patológica. MN: 126.955 MP: 71.162.
Especialidades Médicas. VIEYTES 560. general villegas

El cáncer de mama es la primera causa de muerte por tumores en mujeres, provocando alrededor de 6000 muertes por año. Las tasas de mortalidad por cáncer de mama más elevadas se dan entre los 50 (41,6 cada 100.000 mujeres) y los 80 años o más (215,8 cada 100.000 mujeres). Más del 75% de las mujeres con cáncer mamario no tienen ningún antecedente familiar de dicha enfermedad. Para esta neoplasia la detección temprana es fundamental, ya que los tumores de menos de 1 centímetro tienen hasta el 90% de probabilidades de curación.
El tratamiento curativo del carcinoma mamario puede involucrar tratamientos localizados que incluyen cirugía, radioterapia y terapia endocrina, basada en el uso de moduladores del receptor de estrógeno (tamoxifeno), inhibidores de la aromatasa, supresión de la función ovárica y sus combinaciones. En este artículo haremos hincapié en la cirugía del carcinoma mamario y del rol del médico patólogo en ella.
¿Qué es un patólogo?
Un patólogo es un médico especialista en Anatomía Patológica, que es la ciencia médica encargada de estudiar y analizar los tejidos y las células, para intentar explicar los porqués de las distintas enfermedades desde lo morfológico hasta lo molecular. Para ello necesita una muestra de un tejido u órgano a lo que se llama biopsia, pieza quirúrgica o citología. La herramienta fundamental más básica que utiliza es el microscopio óptico, pero también utiliza técnicas especiales, de inmunohistoquímica y análisis molecular.
Patología y cirugía de mama
En el caso de una cirugía de mama por sospecha de lesión maligna (ya sea por clínica, imágenes o por diagnóstico previo) el cirujano necesita del patólogo quien va a determinar si durante esa cirugía se extrajo totalmente el tumor y si existe o no metástasis ganglionar.
El patólogo hará todo lo posible para demorar poco y ser preciso para guiar al cirujano en este procedimiento intraoperatorio. Al extraer la pieza quirúrgica hace un examen macroscópico, corta y examina minuciosamente los bordes quirúrgicos y realiza improntas citológicas para estudiar el ganglio centinela (el ganglio centinela es el primer ganglio linfático hacia el cual drena un tumor) y así poder descartar la presencia de metástasis.
Con el tejido seleccionado se realizan cortes y laminillas (vidrios) que se miran al microscopio a bajo y a gran aumento para determinar la presencia de células malignas. Si no hay células atípicas el cirujano termina el procedimiento y si las hay se continúa con la cirugía para realizar ampliaciones de la lesión.
Luego la pieza se examina por diferido (estudio en el laboratorio de patología) por donde se somete a procedimientos técnicos (fijación, procesado, formación de tacos y cortes de tacos para armado de vidrios) y finalmente la redacción del informe microscópico en donde se determina el diagnóstico, el estadio del cáncer y los factores pronósticos del mismo. En muchos casos, es necesario complementar el informe ya redactado con técnicas inmunohistoquímicas o moleculares, necesarias para el tratamiento posterior.
El informe patológico es una herramienta fundamental ya que brinda la información detallada para que el médico tratante (médico cirujano, oncólogo o clínico) pueda determinar las opciones terapéuticas para el paciente.
