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3 de junio: Ni Una Menos

El 3 de junio de 2015 es un punto de fuga en la historia de las mujeres de Argentina y de la región.

Ese día, miles de mujeres y diversidades se concentraron en los alrededores del Congreso Nacional y en 80 ciudades de Argentina, para decir #NiUnaMenos. La movilización surgió como un reclamo contra los femicidios, pero reveló un entramado de necesidades y urgencias.

Los reclamos

Hace seis años, se solicitaba la instrumentación y asignación de presupuesto acorde a la Ley de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia. En esta línea, y si bien queda mucho por hacer, se sancionó el Plan Nacional contra las Violencias por motivo de género 2020-2022 y el Plan Nacional de Igualdad en la Diversidad 2021-2023.

Otro de los reclamos de 2015 fue la recopilación y publicación de estadísticas oficiales sobre violencia hacia las mujeres. Si analizamos este reclamo a la luz del paso del tiempo, podemos ver que este es uno de los puntos más críticos. Lograr la implementación de un sistema único de registro de denuncias permitiría hacer un seguimiento y diagnóstico de la problemática, un insumo imprescindible para el diseño e implementación de políticas públicas.

Garantizar la implementación del monitoreo electrónico de los victimarios para asegurar que no violen las restricciones de acercamiento, fue uno de los reclamos más fuertes de 2015. Seis años después, la Justicia usa menos del 50% de las pulseras o dispositivos duales disponibles en el país para monitorear a varones denunciados por violencia de género.

Hace falta profundizar el diálogo interinstitucional y desarrollar protocolos de articulación entre los distintos poderes del Estado y en todas las jurisdicciones del país, para que estas fallas no sigan sucediendo, porque los errores del sistema ponen en riesgo la vida de las denunciantes.

(Mariela Belski, directora ejecutiva de Amnistía Internacional Argentina)

A seis años del primer #NiUnaMenos, no puedo dejar de destacar algunos desarrollos positivos, como la creación del Ministerio de las Mujeres, Género y Diversidad y su correlato en el diseño e implementación de políticas públicas con perspectiva de género. Nada es de un día para el otro, los avances son procesos y muchas veces llevan años. Por supuesto, queda mucho por hacer para que Ni Una Menos sea una realidad en nuestro país.

(Mariela Belski, directora ejecutiva de Amnistía Internacional Argentina)

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