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Lesiones vasculares y tratamiento láser

Siempre me preguntan que es un angioma, si los hemangiomas son lo mismo que las malformaciones capilares y cuáles se tratan con láser, por eso me pareció oportuno aclarar estos términos.

En primer lugar, angioma es un término inespecífico. Se usó durante mucho tiempo para hacer referencia a una lesión de origen vascular pero ahora, con el mayor conocimiento sobre este tema, ya no lo usamos.

Las Lesiones Vasculares se dividen en 2 grandes grupos que tienen comportamientos biológicos y tratamientos totalmente diferentes:

  • Tumores vasculares
  • Malformaciones vasculares.

Tumores Vasculares

Dentro de los Tumores vasculares, se encuentran los Hemangiomas Infantiles y Congénitos, que son los tumores benignos más frecuentes de la infancia.

Generalmente no están presentes al nacimiento (puede haber una lesión precursora: telangiectasia, mancha rosada o pálida) y a los 10-15 días se va haciendo evidente el hemangioma (aspecto de frutilla) tiene 3 fases evolutivas (proliferativa, estacionaria e involutiva). Van desapareciendo con los años (se achican, ablandan, se ponen más blancos).

A veces requieren tratamiento, cuando se complican (sangran, se infectan, se ulceran) o son muy extensos o están ocluyendo algún orificio o función vital (ojos, boca, oídos). Hasta hace unos años, se usaban los corticoides vía oral como tratamiento, ahora preferimos el propranolol (vía oral) o Timolol en gel (según cada caso).

Es importante siempre, consultar al Dermatólogo Pediatra para la correcta evaluación de estas lesiones y para definir tratamiento, si lo requiere, para determinar si es necesario realizar estudios complementarios como la ecografía o eco doppler de la lesión.

Los hemangiomas congénitos son menos frecuentes, estos están desde el nacimiento. Algunos desaparecen en el primer año de vida (RICH rápidamente involutivos) otros no desaparecen (NICH no involutivos).

Malformaciones Vasculares

Por otro lado, tenemos el amplio grupo de las Malformaciones vasculares.

Están presentes desde el nacimiento y no desaparecen con la edad. Las clasificamos según el vaso sanguíneo que las conforman: capilares, venosas, arteriales y linfáticas. Hay varios síndromes asociados, por eso es muy importante el diagnóstico y estudio correcto.

Las malformaciones vasculares capilares planas o mancha en vino de oporto, son las que tratamos con Dye Láser o Láser de colorante pulsado.

Pueden estar solas o asociadas al síndrome de Sturge Weber (cuando además de la malformación vascular en cara hay glaucoma y/o malformación vascular cerebral).

Es importante comenzar el tratamiento en la edad pediátrica, ya que los resultados son mejores y, evitamos complicaciones como la hipertrofia o sobrecrecimiento de los tejidos blandos). En los pacientes pediátricos, se realiza bajo anestesia.

Las sesiones tanto en niños como en adultos, son cada 2 meses.

Las malformaciones venosas, arteriales y linfáticas requieren otros tratamientos (embolización, escleroterapia), a veces se combinan con láser.

Siempre es importante el diagnóstico correcto para poder hacer un tratamiento adecuado.

Tratamiento Láser de lesiones Vasculares

En Dermatología se usan muchos tipos de láseres, cada uno con indicaciones precisas (depilación, tatuajes, rejuvenecimiento u otras).

En las lesiones vasculares, el láser indicado es el Dye Láser o Láser de colorante pulsado (PDL) no es Luz pulsada (IPL), son tecnologías diferentes.

Cada laser tiene una longitud de onda determinada. En el Láser de Colorante pulsado es de 595 nm, que coincide con el pico de absorción de la oxi hemoglobina. El mecanismo de acción se basa en un principio que se denomina FOTOTERMÓLISIS SELECTIVA  (capacidad de alcanzar un objetivo específico llamado cromóforo en la piel, con un daño mínimo a las estructuras adyacentes, a través de la selección adecuada de  una longitud de onda, duración del pulso y fluencia).

La fluencia es la energía que transmitimos a los tejidos (en una determinada superficie) y la duración de pulso, el tiempo en el que se transmite. Esos son los parámetros principales que modificamos en cada sesión, para ir obteniendo mejores resultados.

Cuando se alcanza selectivamente la oxihemoglobina, se absorbe la luz y se transforma en calor. El calor producido en la oxihemoglobina de los glóbulos rojos, se transfiere a la pared de los vasos y de esta forma, produce termo coagulación con el cierre de los mismos.

También utilizamos en algunas ocasiones otros láseres: Alexandrita (755 nm) y N-Yag (1064 nm), en casos refractarios o manchas hipertróficas.

Siempre es importante comenzar el tratamiento a edades tempranas (6 meses de vida). En otros países comienzan al mes, pero no se vieron mejores resultados y, desde el punto de vista anestésico, también se recomienda luego de los 6 meses, siempre con protección ocular adecuada.

En los pacientes pediátricos, las sesiones son bajo anestesia general. En niños y en adultos, se hacen cada 2 meses.

Es fundamental una evaluación previa para realizar un examen físico detallado y determinar si hay contraindicaciones para el láser. En los niños, solicitamos un electrocardiograma para riesgo quirúrgico.

Desde hace unos años, utilizamos rapamicina tópica post láser y para el cuidado de la piel, una crema reparadora epidérmica y fotoprotector.

El tratamiento precoz garantiza mejores resultados.

Dra Silvina Jaime
MN 111442
Dermatóloga Pediatra

Tel: 1168683031
Mail: drasilvinajaime@gmail.com

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